Google+ Followers

miércoles, 4 de diciembre de 2013

La introducción de sólidos no triturados en la alimentación del bebé

En casi cualquier materia que abordamos los seres humanos existen al menos dos opiniones distintas sobre cómo hacer las cosas. Así que por supuesto en la introducción de sólidos también. Existen dos corrientes opuestas principales: la minoritaria alimentación autorregulada y la corriente más generalizada de las papillas que luego se van triturando cada vez menos. La alimentación autoregulada o Baby Led Weaning consiste básicamente en no dar papillas a los bebés cuando se les empieza a introducir otros alimentos además de la leche (o sea a los seis meses). En ocasiones, los bebés que se han acostumbrado a comer sólo papillas y purés, tienen arcadas cuando empiezan a notar trocitos en la comida y les cuesta bastante masticar y comer “comida normal”. Este método intenta evitar el "trauma" que pasan algunos niños al pasar de los triturados a la comida sólida. No es un método que utilicen cuatro padres por ahí que les dio por hacer esto. Hay pediatras y otros profesionales de la salud que defienden este método. Concretamente uno de los autores que yo más admiro y al que cito continuamente lo defiende: El problema que yo le veo a este método en el caso de los niños con Síndrome de Down, es que al principio cualquier bebé come muy poquito. Esto no tiene demasiada importancia si el niño o niña madura a ritmo normal y va consiguiedo tragar más alimentos cuando la leche materna deja de ser totalmente suficiente y empieza a faltar el hierro o cualquier otro nutriente. Pero esta maduración puede tardar más en llegar en muchos niños y niñas con Down (erupción dentaria más tardía, hipotonía, etc.). A mi me dio miedo utilizar este método con mis hijos. La verdad es que siempre he tenido terror a los atragantamientos de bebés (reconozco que tengo un problema). Pero aunque no he utilizado este método sí que me valió para atreverme a dejarle "jugar a comer sólidos" paralelamente a la alimentación normal con papillas. Yo no he ido espesando las papillas, sino que le he dado en cada comida primero papilla y tras la papilla trocitos, o bien últimamente que ya ha ido cogiendo más destreza, primero trocitos y al final le ofrezco papilla por si le quedó hambre. Y la reflexión que más me influyó para ser capaz de hacer esto fue, una vez más, de mi pediatra favorito Carlos González: "Cuando un niño empieza a comer, se atraganta. Es algo inevitable, lo mismo que, cuando empieza a caminar, se cae de culo. Si, para evitar que se caiga, decidieras atarle a la silla y no dejarle caminar hasta los tres años, a los tres años se caería, porque no habría podido practicar. Y eso es lo que está ocurriendo con las comidas: no dejamos comer a los bebés para que no se atraganten y luego hay montones de niños de dos o tres años que todavía se atragantan, que toman todo triturado e incluso en biberón, que si encuentran un trocito menos triturado les dan arcadas... Con la diferencia de que a esa edad sí que se asustan, no quieren comer nada que no esté triturado, se les ha pasado la edad de intentarlo". Con todo, he tenido en cuenta también algunas recomendaciones sobre alimetos más peligrosos especialmente en niños y niñas con Down, que comentaré en otra entrada.

1 comentario:

  1. Me ha encantado la entrada y muy instructiva yo tambien tengo miedo a los atragantamientos. En mi caso me voy a dar unos días de meditar y observar como muy bien aconsejas.

    ResponderEliminar